Cada verano se repite el mismo problema, sin que haya voluntad administrativa de ponerle solución. En general solo se cubre alrededor del 35% del tiempo necesario para ofrecer una atención digna y completa. En esta époco no es raro ver personas todavía en la cama a las 11 de la mañana, sin desayunar ni medicarse. El deterioro de muchas infraestructuras, con habitaciones sin climatizar que alcanzan temperaturas extremas que hacen que as personas con movilidad reducida queden condenadas al aislamiento en sus estancias, sin poder acceder a zonas comunes refrigeradas o participar en actividades básicas para su bienestar.