Análisis de los «Planes de Calidad e Inspección en materia de servicios sociales en la Comunidad de Madrid» 2019 – 2024
Los datos oficiales de la Comunidad de Madrid muestran que, pese a hacer más inspecciones, la calidad real que reciben los mayores ha empeorado en aspectos clave: menos centros cumplen la ley, se resuelven peor las quejas y la supervisión de los residentes cae en picado. Los familiares preguntan: si la calidad baja, ¿por qué la satisfacción de los directores sigue siendo tan alta?
1. El «cumplimiento de la calidad» se hunde
La ley exige que todos los centros evalúen su propia calidad y la satisfacción de los usuarios (Artículo 12 de la Ley 11/2002). Pues bien:
- En 2019, el 70,9% de los centros cumplía este requisito.
- En 2023, solo el 43,4% lo cumplía. Menos de la mitad.
- En 2024 ha repuntado ligeramente al 57,7%, pero sigue muy lejos de los niveles prepandemia.
Esto significa que casi 4 de cada 10 centros residenciales no están evaluando si los mayores están contentos o reciben buena atención. Es como si un hospital no midiera si sus pacientes mejoran. Inadmisible.
2. Los servicios «no prioritarios» quedan abandonados
Mientras los grandes centros residenciales reciben dos visitas al año, los servicios más pequeños o especializados (pisos tutelados, centros de día pequeños, etc.) han visto caer su tasa de inspección:
- 2021: 174% de los previstos fueron inspeccionados.
- 2022: 219% (récord).
- 2023: 85,3%.
- 2024: 81,7%.
Han pasado de inspeccionar el doble de lo previsto a dejar sin inspeccionar a casi 2 de cada 10 de estos servicios. Es decir, los centros más frágiles o menos vigilados son ahora los que menos visitas reciben.
3. Los mayores están peor supervisados y su intimidad no se respeta
Dos derechos básicos de cualquier persona mayor en una residencia son que la vigilen adecuadamente (para evitar caídas, desorientación o abandono) y que respeten su intimidad (no entrar sin llamar, no hablar de sus asuntos delante de otros). Los datos son alarmantes:
Supervisión de los usuarios:
- 2019: 80,4% de los centros corregían los fallos en supervisión.
- 2024: solo el 61,9%. Han empeorado 18,5 puntos.
Intimidad personal:
- 2019: 64,3% de los centros corregían los fallos.
- 2024: solo el 58,8%. Sigue bajando.
Es decir, 4 de cada 10 centros no garantizan que se vigile bien a sus residentes ni que se respete su intimidad. ¿Cuántos mayores sufrirán caídas o humillaciones por esta dejadez?
4. Errores en la medicación: un problema que no se resuelve
Uno de los aspectos más peligrosos en una residencia es la administración correcta de los medicamentos. Un error puede ser mortal.
- En 2021, el 64,2% de los centros corregía los fallos en medicación.
- En 2024, solo el 53,2% lo hace. Más de 1 de cada 2 centros sigue sin corregir los errores detectados por los inspectores.
Esto significa que hay residencias donde los mayores reciben dosis equivocadas, medicación caducada o fármacos que no les corresponden, y los inspectores lo saben, pero los centros no lo arreglan.
TABLA DE DATOS PREOCUPANTES (Evolución negativa 2019-2024)
INDICADOR | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | ¿Qué significa realmente? |
| % servicios NO prioritarios inspeccionados | 138% | 7% | 174% | 219% | 85,30% | 81,70% | Caída libre. Se inspeccionan muchos menos servicios no prioritarios que en 2021/2022. |
| % centros que cumplen el Art. 12 (calidad) | 70,90% | 71,90% | 69,80% | 61,20% | 43,40% | 57,70% | Desplome. En 2023 solo 4 de cada 10 centros cumplían con la calidad mínima exigida por ley. |
| % servicios que cumplen el Art. 12 | N/D | N/D | 49,50% | 73,80% | 62,10% | 60,10% | Estancamiento y bajada. Solo 6 de cada 10 servicios cumplen la ley de calidad. |
| % centros subsanan requerimientos de medicación | N/D | N/D | 64,20% | 64,00% | 54,10% | 53,20% | Empeora. Cada vez más centros NO corrigen los errores en la medicación de los mayores. |
| % centros subsanan quejas y sugerencias | 7,60% | 66,70% | N/D | N/D | 75,00% | 51,50% | Bajón brutal. Casi la mitad de los centros no atienden bien las quejas de los usuarios. |
| % centros subsanan supervisión de usuarios | 80,40% | 65,40% | 100% | 87,50% | 73,10% | 61,90% | Tendencia a peor. Cada vez menos centros garantizan que se vigile bien a los residentes. |
| % centros subsanan intimidad personal | 64,30% | 34,50% | 93,30% | 70,60% | 60,90% | 58,80% | Deterioro. Casi 4 de cada 10 centros no respetan la intimidad de los mayores. |
| Consultas por correo electrónico | 285 | 708 | 1.122 | 1.982 | 943 | 2.270 | Se disparan. La gente tiene el doble de dudas o quejas que en 2019. |
| % servicios que inician actividad y son inspeccionados a tiempo | 100% | 14% | 95% | 93% | 81,10% | 92,70% | Volátil. Sigue sin ser fiable; 1 de cada 10 nuevos centros abren sin inspección rápida. |
| Sanciones a centros (aumento) | 57 | 28 | 83 | 179 | Dato no desglosado | Dato no desglosado | Las sanciones se triplicaron de 2019 a 2022. Algo muy grave está pasando. |
5. Las quejas no se atienden: un derecho vacío
La ley obliga a los centros a tramitar y responder a las quejas y sugerencias de los residentes y sus familias. Los datos son demoledores:
- En 2023, el 75% de los centros corregía los fallos en este apartado.
- En 2024, solo el 51,5%. Casi 25 puntos menos en un año.
Casi la mitad de los centros no están dando respuesta adecuada a las quejas de los mayores o sus familias. Si nadie te escucha cuando te quejas, ¿de qué sirve tener derecho a quejarte?
6. Las consultas se disparan: más dudas, más problemas, más miedo
El número de consultas por correo electrónico ha pasado de 285 en 2019 a 2.270 en 2024. Es decir, se han multiplicado por 8.
El informe oficial dice que esto es bueno porque la atención es «más accesible». Pero también puede leerse al revés: hay ocho veces más dudas, quejas o descontento que antes. Los directores de centros y los familiares escriben porque algo no funciona. Una persona que está tranquila y satisfecha no escribe ocho veces más que hace cinco años.
7. El gran interrogante: ¿por qué los directores puntúan tan alto si todo empeora?
Este es el dato más incómodo. Mientras los indicadores de calidad real (medicación, intimidad, supervisión, quejas) bajan, los directores de los centros siguen puntuando a los inspectores con un 4,4 sobre 5 y al personal de calidad con un 4,57.
¿Es posible que estén tan contentos mientras los mayores están peor supervisados, peor medicados y con menos intimidad?
Hay dos interpretaciones posibles, y ninguna es buena:
- Los/as usuarios/as tienen miedo a puntuar bajo por si después los directores son más duros con ellos. Es lo que se llama «miedo a las represalias».
- Los/as usuarios/as valoran el trato personal (amabilidad, cercanía) pero no el resultado real de las inspecciones. Les cae bien el inspector, pero las deficiencias en su centro no se corrigen.
En cualquier caso, una encuesta hecha a los propios inspeccionados no es fiable para medir el éxito del sistema. Es como preguntar a un alumno si su profesor es bueno y esperar una respuesta objetiva sabiendo que el profesor le pone nota.
8. Conclusión: más inspecciones no son sinónimo de mejor calidad
La Comunidad de Madrid presume de hacer más inspecciones que nunca. Pero los datos demuestran que:
- Los centros cumplen menos la ley de calidad.
- Se vigila menos a los mayores.
- Se respeta menos su intimidad.
- Los errores de medicación no se corrigen.
- Las quejas no se atienden.
- Hay ocho veces más consultas que antes.
Esto no es mejorar. Esto es aumentar el número de visitas sin conseguir que los centros cambien realmente lo que hacen mal.
Los familiares de los mayores tienen derecho a saber que la foto oficial es bonita, pero el análisis detallado muestra muchas sombras. No se trata de desconfiar, sino de exigir que los datos que bajan suban, y que las encuestas a los directores no sean la única vara de medir.
Un sistema de calidad que no corrige la medicación ni la intimidad no es un sistema de calidad. Es un sistema que inspecciona, pero no transforma.
Fuente de recogida de información: Web de la Comunidad de Madrid
